YO, TU ISLA.
Siempre vuelves, como el mar, justo cuando me doy por vencida.
Y delimitas tu territorio con la ternura entre tus dedos, escribes tu nombre en mi arena, arrastras mi marea hacia lo más vivo de tu ser.
Te devuelvo mi amor recién nacido entre brumas, de azules y brisas marinas.
Porque siempre vuelvo, con mi ocaso perenne, con mi pelo revuelto a ver el alba contigo.
Tus océanos saben acariciar a su Isla, haciendo tactos de espuma en olas vespertinas, bañas sus playas oscuras. Mientras mi tierra se hace "la que
duerme su amor en tu volcán"
Pero tus ojos solo tiene que decir "lava"
para que todas mis Lunas se llenen de miel .
No hay penumbra que no se haga caramelo en tu azúcar,
ni lágrimas que no destilen
en tus besos su tristeza,
- donde sal adquiere otra connotación-
que comienza en la nuca
y termina en mi costa.
Sólo basta que tu mirada desnude a fuego lento sus armas, para que lo finito vuelva a comenzar y te entregue de nuevo mi corazón en llamas, con deseos renovados de volverse a equivocar.
miércoles, 21 de diciembre de 2016
viernes, 16 de diciembre de 2016
HARTA
Hace tanto tiempo que me fui de ti
que ya no sé cómo volver.
Y tú, me miras como si todavía estuviera esperando tus besos
y yo te espero como si esperara algo de ti,
cuando hace tiempo que perdí la esperanza de no seguir perdiendo.
Te acostumbraste, a vivir sin mí pero conmigo,
ausente con nuestro amor me dejaste a solas,
como si yo sola pudiera sostener su peso
y pude durante largo tiempo, años, muchos años,
demasiados años. Una década.
Mientras llenabas mi casa de cosas que jamás necesite
y nunca compensaron tu falta.
Me consumí, casi sin querer, a fuego lento.
Ahora nada se sostiene,
ya no hay castillos ni en el aire,
ni príncipes, ni princesas, ni cuento, ni nada...
Ya no ordeno el desastre que somos, lo dejo ser...
Ya no te escribo ningún verso,
-total, nunca me lees-
Tantos poemas para decir que estoy harta.
que ya no sé cómo volver.
Y tú, me miras como si todavía estuviera esperando tus besos
y yo te espero como si esperara algo de ti,
cuando hace tiempo que perdí la esperanza de no seguir perdiendo.
Te acostumbraste, a vivir sin mí pero conmigo,
ausente con nuestro amor me dejaste a solas,
como si yo sola pudiera sostener su peso
y pude durante largo tiempo, años, muchos años,
demasiados años. Una década.
Mientras llenabas mi casa de cosas que jamás necesite
y nunca compensaron tu falta.
Me consumí, casi sin querer, a fuego lento.
Ahora nada se sostiene,
ya no hay castillos ni en el aire,
ni príncipes, ni princesas, ni cuento, ni nada...
Ya no ordeno el desastre que somos, lo dejo ser...
Ya no te escribo ningún verso,
-total, nunca me lees-
Tantos poemas para decir que estoy harta.
AL LIMITE DE LA LOCURA
Llueve y llueve de forma torrencial
y emerge efervescente la nostalgia,
puntual al cielo gris.
No es la lluvia, soy yo, que no sé dónde caer.
Qué no ubico la roca en la que estallar mi mar.
Qué elevo la mirada y se desvanece el horizonte
porque no hay valle para estas lágrimas sin piel.
Estoy condenada a los charcos turbios,
maquillados de una alegría
que clava su papel, en los ojos.
Soy libre, libre dentro de una jaula.
Soy libre, en la caverna de Platón
Soy libre, a la sombra de mi vida
mientras en el hueco del almanaque
se me entierran los días buscando las horas
que se infartan en un reloj que siempre espera
a que te traiga la noche para clavarme sus agujas,
hasta el fondo de mi amanecer.
No es la lluvia, soy yo.
Que dilato las gotas y perduran como Océanos.
Que invierto el tiempo en péndulos de arena
que palidecen sueños en desiertos,
en aras a las cenizas de un fuego
que se pierde y jamás regresa…
Sufro de un exceso de cordura
que me deja siempre en la cuerda floja
al límite de la locura.
jueves, 8 de diciembre de 2016
TSUNAMI
Varias mi presión
el temblor se hace local
vuelan las aves que me habitan;
tu Océano comienza el retroceso,
aparente quietud
deja desnudos mis arrecifes.
Tu voz advierte:
"la profundidad es grave,
volveré a morder tus corales,
extraeré el nácar que hay en ti"
Última caricia en retirada,
me arrastra por toda la arena
oigo el bullicio de tu mente en resonancias;
las pulsaciones huyen, en estampida, de mi.
-Presienten tu poema-
Desolándolo todo con su onírico éter
Ya está aquí.
Infiltrándose en el hormigón de mis días
Doblegando el hierro de mis realidades.
Anegándome, por dentro, de ti.
martes, 6 de diciembre de 2016
TU CENICIERTA
Tú vas y vienes en todos los relojes,
cansado, de tanta realidad de calle
y yo de tanta fantasía de andar por casa.
Corremos detrás de los ratos que se nos escapan
en horarios precarios pegados a los párpados,
que sueñan dormir hasta tarde.
Lejos quedan los bancos de besos con lengua, los institutos de las miradas;
mas la juventud siempre será eterna en los baños de discoteca, en las risas que se beben los Sábados como si los Domingos no hubiera resaca.
No hay vuelta atrás, somos adultos; y como adultos sentamos las rutinas a la mesa para que coman todas juntas.
Y limpio sobre limpio, como si fuera a venir alguien, que siempre eres tú, tú todos los días; que trabajas tanto como para tener de todo, menos vida y siempre llegas tarde.
Para sentarte en tu sillón y yo en el mío,
para entretenerte en tu móvil y yo en el mío;
para formar parte de un diálogo, intenso,
pero vacío.
Mas aguantamos como verdaderos Titanes los años, como si Dios nos hubiera pegado con Loctite, quizás el secreto es que entre nosotros jamás hubo secretos.
-por muy surrealistas que nos parecieran-
Entre risas y llantos nos hicimos expertos en reinventarnos y quiero que sepas, que en tu pecho sigue anidando mi única certeza, cuando en todos mis mares, orillan dudas.
Cuando se acaba la fantasía y termina el cuento. En mi realidad, siempre hay un príncipe dentro de su princesa.
SOBRE AVISO
Tu desconcierto me desafina la piel,
me eriza la dermis de las palabras,
me baja la guardia, me conmueve,
me deja tan tierna, que abrazo la
almohada.
Me pone en sobre aviso:
"La tormenta es perfecta"
Para proyectarse por el sendero astral
hacia los puntos de fuga la realidad.
Me voy por la tangente del silencio
porque advierto tú fuerza centrípeta
tu núcleo es la temperatura ideal
para dejar los latidos del corazón
-en una aparente calma-
Tus mapas mentales están
como para perder el norte
e inventarse la pólvora
más la fuerza fuerza centrífuga
forma parte tu huracán. Lo sé.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
😀
Me encanta dejar mis contradicciones a modo de conclusiones y ver cómo la gente necesita vivir al pie de la letra.
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