que ya no sé cómo volver.
Y tú, me miras como si todavía estuviera esperando tus besos
y yo te espero como si esperara algo de ti,
cuando hace tiempo que perdí la esperanza de no seguir perdiendo.
Te acostumbraste, a vivir sin mí pero conmigo,
ausente con nuestro amor me dejaste a solas,
como si yo sola pudiera sostener su peso
y pude durante largo tiempo, años, muchos años,
demasiados años. Una década.
Mientras llenabas mi casa de cosas que jamás necesite
y nunca compensaron tu falta.
Me consumí, casi sin querer, a fuego lento.
Ahora nada se sostiene,
ya no hay castillos ni en el aire,
ni príncipes, ni princesas, ni cuento, ni nada...
Ya no ordeno el desastre que somos, lo dejo ser...
Ya no te escribo ningún verso,
-total, nunca me lees-
Tantos poemas para decir que estoy harta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario