miércoles, 30 de noviembre de 2016
😀
Me encanta dejar mis contradicciones a modo de conclusiones y ver cómo la gente necesita vivir al pie de la letra.
lunes, 28 de noviembre de 2016
TU FAN MÁS LOCA
Te vacías en mí, involuntariamente;
súbito, furtivo, diestro, a plomo.
Franqueas la línea de fuego,
burlando cada contención,
haces diana sensible
partiendo todas mis partes.
Te viertes en mí y me llevas contigo,
inexorable, como la gravedad de una gota
en el descenso sediento de todo un mar de nubes,
-en el que jamás hubo orillas-
Me tapas la boca, en pocas palabras.
me echas una mirada por dentro, que me cierra los ojos
y me desnuda los labios de besos que no existen.
Cuando me vengo a dar cuenta, ya me ocupas
en los silencios que arrastro por las calles que transito,
la desorbita de tu planeta ya dibuja garabatos en mi Luna.
y me desvelo releyéndolos como tu fan más loca.
Tu poesía me toca el alma sin partituras y a oscuras
y comulgo a fe ciega, con tu cuerpo, a escondidas.
Lo cierto es que ya no puedo detener el contratiempo,
el desconcierto de tus letras es erógena en todas mis zonas.
Me hacen tan libre, que siento que vuelo sobre el celeste
del cielo que escribes, el mismo cielo que a veces, se te cae encima.
del cielo que escribes, el mismo cielo que a veces, se te cae encima.
viernes, 25 de noviembre de 2016
LOS LABIOS ROJOS
Debí besarte antes de que cerraras la puerta
Debí besarte suave, sin prisas y hasta tarde,
hasta que enredado a mis labios,
como tantas otras veces,
olvidaras que alguna vez quisiste marcharte.
hasta que enredado a mis labios,
como tantas otras veces,
olvidaras que alguna vez quisiste marcharte.
Debí besarte y que se echaran a hablar mis labios,
que lluvia cálida de este corazón impregnara de amor tu boca,
hasta que no fuesen necesarias las palabras,
para limpiar de nuestras lenguas tantos reproches.
que lluvia cálida de este corazón impregnara de amor tu boca,
hasta que no fuesen necesarias las palabras,
para limpiar de nuestras lenguas tantos reproches.
Debí besarte, hasta saciar tus ganas,
hasta dejar en ti mi femenina impronta,
que recordará por siempre a tu sed de hombre,
que no hallará más mujer en otra boca.
que no hallará más mujer en otra boca.
Debí besarte, y entregarme por completo,
hasta no dejar en mi piel lugar a tus dudas,
hasta no dejar en mi piel lugar a tus dudas,
debí besarte, antes de que fuera tan tarde
para volver a hacer de mi cuerpo tu sana costumbre.
para volver a hacer de mi cuerpo tu sana costumbre.
Debí besarte, hasta dejarte, los labios rojos.
VACIÁNDOME
Este poema va a ser largo
como largos se me hacen los días
intentando equilibrar la balanza
hacerme justicia, levantar la cabeza
y mirar de frente tu ausencia a la cara.
Largo, como las noches en las que desespero tratando de desechar la rabia,
de tragarme la ira,
esa que consume y echa de menos tu magia.
A cadena perpetua del frío ártico,
está castigado mi cuerpo entre estas sabanas,
que duermen sin saber de ti,
con la brutal verdad absoluta
de que ya no le perteneces nada.
Los amores, amor, no pasan en vano
y cuando se hace el silencio final
una se queda a solas odiándose,
simplemente porque ama.
Y debe acostumbrarse,
a los nuevos tonos sepia
al blanco y negro que lleva implícito
la inminencia de mi olvido.
Podría estar escribiendo cosas más bellas,
pero no hay quien disimule la herida,
se me nota el infierno en las letras,
el dolor del desamor en la cara.
No le busques la profundidad a este poema,
son un saco sin fondo de palabras
que dejaste en el silencio de mi boca cuando te fuiste ,
que pernoctan noctámbulas buscando el alivio,
como si al ser escritas,
algo de tu vacío se llenara.
Es la única manera que encuentro de marchitar la primavera,
de nublar el cielo abierto,
de apagar todo el firmamento que dejaste encendido.
De olvidarte, al fin y al cabo, olvidar...
La preciosa, cruel y romántica manera
con la que me enamoraste.
INFANCIA
El huerto de mi abuela no era demasiado grande, pero yo sí era lo suficientemente pequeña para que aquello me pareciera la selva. No había orden y eso era parte de su belleza, allí donde hundía el dedo mi abuela, crecía una flor. Fiel reflejo de su carácter entregado y caprichoso. Podías descubrir en cualquier rincón, un nuevo aroma a rosas, lirios, jazmines. Hierbas como el romero, perejil, orégano, laurel ; también árboles frutales... cerezos, castaños, nogales... manzanos, perales y limoneros. Todavía, si respiro profundo imaginando el Cinamomo, puedo olerlo a la orilla del río.
Entre las coles formaban sus crisálidas las mariposas, que llegada la primavera revoloteaban, dibujando líos en el aire. La naturaleza, creció conmigo, fue mi hermana mayor y compañera de juegos.
A mi abuelo, como a buen militar, le gustaba el orden y guardaba todos sus papeles bajo llave. Cuando aquella puerta se abría yo imaginaba cuantos tesoros allí guardaba, mapas de estrellas que miraba con lupa, medallas que le otorgaron en tiempos pasados por su buena labor en la marina.
Hoy mientras paseaba por el parque, recordé la vitalidad con la que corría por los caminos y pedaleaba en mi bicicleta. Como sin pensármelo dos veces, me pegaba chapuzones en el agua casi congelada del río… y sentí nostalgia, nostalgia del que ignora el mundo hostil de los adultos.
Entre las coles formaban sus crisálidas las mariposas, que llegada la primavera revoloteaban, dibujando líos en el aire. La naturaleza, creció conmigo, fue mi hermana mayor y compañera de juegos.
A mi abuelo, como a buen militar, le gustaba el orden y guardaba todos sus papeles bajo llave. Cuando aquella puerta se abría yo imaginaba cuantos tesoros allí guardaba, mapas de estrellas que miraba con lupa, medallas que le otorgaron en tiempos pasados por su buena labor en la marina.
Hoy mientras paseaba por el parque, recordé la vitalidad con la que corría por los caminos y pedaleaba en mi bicicleta. Como sin pensármelo dos veces, me pegaba chapuzones en el agua casi congelada del río… y sentí nostalgia, nostalgia del que ignora el mundo hostil de los adultos.
jueves, 24 de noviembre de 2016
VEN A NEGARME
Miéntete,
di que mi ausencia no te tira del pecho
que la soledad no te aflige cuando revienta la tarde ...
y no puedes hacer de mi piel un ocaso desnudo
cuando oscurece, sin mi luz, tu cama...
Miéntete, ven a negarme.
Di que pronuncias mi nombre y ya no te excita,
que no te preña una mueca nostálgica
cuando tropiezas con mi ternura en alguna foto
y no se echa a llorar tu orgullo de hombre,
con todas sus ganas.
Di que el hueco de tus manos
no estaba hecho a mis formas.
Que las horas que gastamos,
para ti, jamás trascendieron.
di que La Paz que te daba, hoy te sobra.
Miéntete, ven a negarme
Cuando seas capaz de sostenerme la mirada
sin que se incendie el paraíso
cuando se te haga la boca agua en otros labios
cuando no te diga nada mi poesía.
que no te preña una mueca nostálgica
cuando tropiezas con mi ternura en alguna foto
y no se echa a llorar tu orgullo de hombre,
con todas sus ganas.
Di que el hueco de tus manos
no estaba hecho a mis formas.
Que las horas que gastamos,
para ti, jamás trascendieron.
di que La Paz que te daba, hoy te sobra.
Miéntete, ven a negarme
Cuando seas capaz de sostenerme la mirada
sin que se incendie el paraíso
cuando se te haga la boca agua en otros labios
cuando no te diga nada mi poesía.
HASTA EL AIRE
Inspiro,
aspiro y me lastimo.
-demasiado
escombro en sangre-
No hay
un solo poro que exhale paz
Ni un
solo verso que no te arrastre,
cansado
de arrastrarte.
Guardo un
silencio poco elegante
Lleno de
palabras camicaces
-
a punto de explotar-
Guardo
un silencio tan lúcido
que podrías
entrar en el a oscuras
y palpar
toda nuestra verdad.
Guardo
un silencio inflamable
que amenaza
con desnudarse
y dejar
nuestras mentiras al aire
Hoy me
siento la media Luna
De un
planeta sin vida, buscando Lunas
Que decidió
dejar en mí su desorbita, por azar.
Tibio todavía,
el filo de tu recuerdo, me afila.
Yo ya
te hubiera desahuciado de mi cuerpo
pero
dejaste en mi un dolor que te pertenece
y mi
corazón todavía te demanda su paternidad.
Aun así,
creo que estoy mejor,
ya puedo
fingir la sonrisa
la
tristeza ya casi es rencor,
creo
que estoy a un paso de olvidarte
y
perdonarnos como amantes
de la
película que nos montamos.
Estoy a
punto de dejar la poesía,
La estoy
convirtiendo en un desguace
donde vierto
toda la resaca de un sueño etílico
desde
lo más alto de sus realidades.
NO ESCRIBO
No escribo.
Por no encontrarte entre versos
por no dejarme desnuda
con las verdades al aire y hallarte,
en la intimidad de mis letras.
Por temor a romper el silencio
y deshacerme en palabras.
Por no dejarte al descubierto
en la piel de mis poemas.
No escribo
Porque sino te escribo.
Y pierdo el norte
Y allí, allí...
siempre te encuentro.
miércoles, 23 de noviembre de 2016
JUGANDO A SER NIÑA
Estoy convirtiendo mi poesía en un desguace al que arrojar todas mis desidias.
Ya no disimulo la tristeza,
me sobra tela para hacerme llorar.
Pierdo la ilusión como quien tira del extremo de un ovillo
el vaso me rebosa de vacío.
Me alimento de silencio
porque dicen que es La Paz,
más yo sólo encuentro
un infierno de pasos regresivos.
Me siento en lugares
que a menudo son personas
la cuenta atrás es insaciable
voy por el año 1997
y amenaza con llegar al principio.
La crisis de los cuarenta
me llega por adelantado
no fui nada de lo que quería ser
perdí los años como si fueran días,
en cadenas de amor a mi familia.
A veces, juego a ser una niña
porque siempre he sido adulta
mi hogar nunca fue un hogar.
Mi abuelo, del único que aprendí
Hoy son cientos de pájaros a-vuelo
cuando los miro, sé que está en mi.
Vivo en otra casa,
pero sigo siendo aquella casa
la humedad azul en su pared
la madera blanda y carcomida
unas ruinas que luchan
por mantenerse en pie.
No tiene remedio, no estoy triste...
soy triste; es mi estado de ánimo base.
La comprensión de un atisbo de la vida
es casi siempre existencialista.
Pero a veces, a veces juego a ser niña...
jueves, 17 de noviembre de 2016
GRISES
Caigo desde lo alto del corazón
me deshago en lágrimas
que se rompen en el aire
como pájaros de agua.
Los significados, son agujas.
Las horas, inframundos.
Mi silencio, una tumba,
en la que no me canso de morir.
Giro cual peonza, por inercia
en órbita descriptiva,
desde mi siempre azul,
la visión nitida de un mundo
que desconozco a ciencia cierta.
Ordeno los días en caos
para que no me traguen
por costumbre.
Porque lo cierto es que soy
ese sitio que buscaba
tratando de encontrarme.
martes, 15 de noviembre de 2016
❤️
Cuando algo se rompe por dentro
nunca es el corazón
-ese tiene más vidas que un gato-
Lo que explota por dentro, es la razón
intentando divulgar sus realidades.
lunes, 14 de noviembre de 2016
OJOS VERDES
Ojos verdes,
no te hace falta un azul para evocar el cielo.
Tampoco un gris para traer contigo el espesor de la noche.
Ni siquiera te hizo falta abovedar el firmamento
para recitarme el candor de una estrella, ojos verdes...
Tampoco un gris para traer contigo el espesor de la noche.
Ni siquiera te hizo falta abovedar el firmamento
para recitarme el candor de una estrella, ojos verdes...
Qué traes puesto el halo de la Luna,
sobre la inmensidad de un océano
en tu fondo emerge constante la vida
sobre lechos de corales luminiscentes.
sobre la inmensidad de un océano
en tu fondo emerge constante la vida
sobre lechos de corales luminiscentes.
Los ríos fluyen celando tus aguas
y el cristal circonito de tu destello,
porque en tu brillo, el reflejo del mundo,
parece aún más bello, ojos verdes...
Ya quisieran tus tonos los prados
y el nuevo brote de la primavera,
que si ostentara una hoja tu verde,
el Otoño ya hubiese muerto de pena, ojos verdes...
y el nuevo brote de la primavera,
que si ostentara una hoja tu verde,
el Otoño ya hubiese muerto de pena, ojos verdes...
En tu iris se puede volar, parar el tiempo,
arder en llamas del amor Universal.
Murmullo silente, remanso de paz.
Ojos verdes, insoportablemente verdes...
dos trampas mortales de enamorar.
arder en llamas del amor Universal.
Murmullo silente, remanso de paz.
Ojos verdes, insoportablemente verdes...
dos trampas mortales de enamorar.
lunes, 7 de noviembre de 2016
AUTOSUFICIENCIA
Me encontré.
En ese ese punto y final
que amenazaba con convertirse en línea recta
de tanto que alargaba la despedida.
Me encontré. En los labios de mi vida
en los abrazos de un mar tranquilo.
Hoy todas las coordenadas vuelven a ser mías
me pertenece el Norte, el Sur, el Este y el Oeste.
Las caricias ya no son en vano, hacen tacto en piel
no se guardan en las manos
nada es sueño, mi poesía es una realidad que palpo.
Mis sonrisas dejaron de ser tinta, los besos, volados.
Mi alegría ya no es reflejo de tu alegría
ni de tus poemas, ni de tus estados.
El cielo azul me invita como nunca a su baile
y acepto esta danza sin parejas.
Estoy fuera de nuestro bucle dependiente.
Dinamitando con palabras mis cadenas.
Porque hoy ya no escribo para terminar rompiéndome sobre tus silencios.
Hoy siento el deshielo de una era glacial el cuerpo
se mata a conciencia tu fuego sobre un mantra que me repite,
autosuficiencia.
Hoy soy yo, la que mueve los hilos de mis marionetas.
Y si quiero magia, me saco un as de la manga
o tres palomas volando de una chistera.
Porque no son quince, son treinta cuatro los Inviernos que me adornan
las lágrimas jamás traen a nadie de regreso.
Así me salto las fases, y me ahorro los costes
no más ropas de luto y alivio
no más odas gestionando la tristeza, ni duelos.
Nada de andarle buscando metáforas al olvido
no toco cuentas de rosario pidiendo clemencias.
Que a estas alturas de vida no gasto paciencia en rezos.
Qué para irse con Dios sólo nos hace falta un horizonte.
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