Debí besarte antes de que cerraras la puerta
Debí besarte suave, sin prisas y hasta tarde,
hasta que enredado a mis labios,
como tantas otras veces,
olvidaras que alguna vez quisiste marcharte.
hasta que enredado a mis labios,
como tantas otras veces,
olvidaras que alguna vez quisiste marcharte.
Debí besarte y que se echaran a hablar mis labios,
que lluvia cálida de este corazón impregnara de amor tu boca,
hasta que no fuesen necesarias las palabras,
para limpiar de nuestras lenguas tantos reproches.
que lluvia cálida de este corazón impregnara de amor tu boca,
hasta que no fuesen necesarias las palabras,
para limpiar de nuestras lenguas tantos reproches.
Debí besarte, hasta saciar tus ganas,
hasta dejar en ti mi femenina impronta,
que recordará por siempre a tu sed de hombre,
que no hallará más mujer en otra boca.
que no hallará más mujer en otra boca.
Debí besarte, y entregarme por completo,
hasta no dejar en mi piel lugar a tus dudas,
hasta no dejar en mi piel lugar a tus dudas,
debí besarte, antes de que fuera tan tarde
para volver a hacer de mi cuerpo tu sana costumbre.
para volver a hacer de mi cuerpo tu sana costumbre.
Debí besarte, hasta dejarte, los labios rojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario