viernes, 7 de octubre de 2016

MI DESNUDEZ


El deseo que se enciende con los ojos
 no es llama.
 Llama, es el deseo
 que se enciende con el alma.
 Dices que necesitas con urgencia
 apreciar mi desnudez
 sus formas, su cromática.
 Qué estás cansado de adivinar
 tras las caídas
 tras bordados
 los encajes de mis trajes.
 Y no creas amor,
 qué mi piel no te reclama
 Qué no me cuesta
 resistirme a tus palabras
 a tu ternura y a tus besos.
 Pero permíteme éste lapsus
 Permíteme que te haga esperar
 un tiempo mi entrega.
 No por pudor, ni prejuicios
 no por vergüenza.
 Sino porque a veces quisiera
 desprenderme del cuerpo
 ese que tanto confunde a los hombres.
 Quiero saber que no me amas por mis labios,
 que no me amas por mis ojos,
 mucho menos por mi cuerpo.
 Quiero, primero estar segura,
 de que has calado todavía más hondo
 Que te has enamorado
 de mi paraíso interno
 Allí donde toda forma
 color y sabor es posible
 allí donde guardo mi parte más hermosa
 el milagro, mi compasión, mi bondad,
 la más grande de mis bellezas.
 Quiero que aprecies
 primero la desnudez de lo inmaterial
 allí donde se edifica el amor
 que nunca muere.
 Porque si has de amarme para siempre
 has de hacerlo a ciegas.
 Para que no te molestes mis arrugas,
 ni mis canas, ni la flacidez de mi cuerpo
 cuando la juventud me supere.


No hay comentarios:

Publicar un comentario